Cómo utilizar las manos al presentar frente a un público

Nuestras manos son el órgano de mayor conexión con nuestro cerebro, por lo tanto cómo las usemos será fundamental a la hora de comunicar  ¿Cómo usarlas entonces cuando hablamos en público? Atento a estos 4 consejos sobre lo que debes hacer y no hacer.

Hablar en público - No te escondas ¡muéstrate!

Jamás escondas tus manos detrás tuyo o en tus bolsillos. Cuando lo haces demuestras desconfianza, falta de seguridad y sobre todo das la impresión de que estás escondiendo algo, aunque no sea así.

Para no caer en esto suelta tus manos en peso muesto. Si lo haces, en poco tiempo comenzarás a gesticular con naturalidad. Esto no solo te ayudará  a que tu presentación fluya, también será una señal de confianza con tu público.

Hablar en público - No te cubras

Cubrirse con las manos es un acto involuntario que refleja un intento de protegernos. Si quieres generar empatía y cercanía, nunca, pero nunca cruces tus brazos.

Para evitar esto gesticula cuando hables. Usa tus manos para apuntar la presentación, para acompañar lo que dices, para realizar enumeraciones y para ir relatando la historia.

Hablar en público - Señala con la mano, no con el dedo

Señalar con el dedo es el principal gesto de ataque y amenaza de los expositores. Puede que lo hayas visto en reiteradas presentaciones, pero te recomendamos nunca hacerlo, ya que es un ataque directo al público que te está escuchando, y una señal muy negativa para tu presentación. 

En lugar de señalar con el dedo, utiliza la mano completa y abierta, así dejará de parecer una amenaza y el público se sentirá a gusto cuando los señales.

Hablar en público - No sostengas objetos

Por último, nunca sostengas objetos que no vayas a utilizar para tu presentación ¿por qué? porque inevitablemente terminarás moviéndolos o jugando con ellos y esto desviará completamente la atención del público.