6 trucos para perder el miedo a hablar en público

¿Sabías que el segundo mayor miedo de las personas después de la muerte es hablar en público? En Delaire Capacitación tenemos 5 trucos prácticos que te ayudarán a superar este difícil momento.

Lo primero que tienes que saber es que el miedo provoca una serie de reacciones negativas en nuestro cuerpo, pero que si las conoces, podrás contrarrestarlas con unas técnicas muy simples. Atentos a los siguientes consejos.

Respira profundamente

Cuando sentimos miedo, algunos músculos de nuestro cuerpo se contraen. Para superarlo debes respirar profundamente durante algunos segundos para que entre oxígeno a tu organismo, y los músculos se vayan relajando de a poco. Haz la prueba y notarás como de a poco te vas sintiendo más seguro.

Adopta una buena postura

Cuando nos sentimos nerviosos tendemos a encorvarnos. Es una postura de defensa casi automática, que lamentablemente nos hará perder seguridad. Un consejo muy útil antes y durante una presentación es pararte bien, con los pies firmes y sacar pecho. Tras unos minutos se transformará en una postura normal  y te volverá la seguridad.

Bebe agua

Un reacción normal ante el miedo es aumentar la temperatura de nuestro cuerpo. Antes de una presentación te recomendamos beber agua para regularla y decirle a Tu cerebro que no estás nervioso. Este truco es muy utilizado ya que funciona directamente a nivel neuronal.

Muévete mientras presentas

Un síntoma común del miedo es congelarnos e inmovilizarnos. Esto pasa muy a menudo, pero puedes contrarrestarlo moviéndote durante tu presentación. Camina, siéntate, párate y verás cómo y sin notarlo recuperas la confianza y seguridad.

Muestra tus manos 

Cuando estamos nerviosos, nos sentimos incómodos o tenemos miedo, tendemos instintivamente a escondernos. En una presentación esto se puede dar guardando las manos en los bolsillos, o cruzando los brazos ¿cómo combatirlo? Muestra tus palmas y usa tu cuerpo para acompañar tu presentación. En no más de 7 minutos habrás recuperado la confianza.

Hazte una pregunta

Por último hazte una pregunta ¿Cuántas personas conoces que han echado del trabajo o casa de estudios por tener una mala presentación? ¡NINGUNA! El público no está ahí para reírse, está ahí para escucharte y aprender.

Esperamos que estos consejos hayan sido de utilidad. Te invitamos a leer los siguientes artículos relacionados: